sábado, 18 de abril de 2009

Mienten y muestran informaciones erróneas(Golfo de Venezuela)


TOMADO DE:


http://www.semana.com.ve/article.php?id=5140



El Golfo de Venezuela siempre ha sido y será el Golfo de Venezuela. Nunca ha tenido el nombre de “Golfo de Coquivacoa o Golfo de Maracaibo” que irresponsablemente le atribuye la no tan libérrima Wikipedia. Esta madre de las enciclopedias cibernéticas, estaría en complicidad con la santanderina oligarquía colombiana. Elementales datos históricos y geográficos evidencian tal premeditación, perjurio y felonía.
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El Golfo de Venezuela siempre ha sido y será el Golfo de Venezuela. Nunca ha tenido el nombre de “Golfo de Coquivacoa o Golfo de Maracaibo” que irresponsablemente le atribuye la no tan libérrima Wikipedia. Esta madre de las enciclopedias cibernéticas, estaría en complicidad con la santanderina oligarquía colombiana. Elementales datos históricos y geográficos evidencian tal premeditación, perjurio y felonía.


El nombre de un italiano, tripulante de las invasoras expediciones del imperio español, que motivó la imposición del nominativo de América para nuestro continente, fue el mismo personaje que observa unos palafitos a orillas de la laguna de Maracaibo y que le recuerda a Venecia. Entonces, llama a la aldea “Pequeña Venecia” o “Venezziola”; de este escenario lacustre se deriva el nombre de Venezuela y el gentilicio de venezolano. Es más, la misma enciclopedia se contradice. ¿Por qué? Escribe que “en 1499 cuando una expedición comandada por Alonso de Ojeda en la cual es acompañado por el florentino Américo Vespucio, explora las costas venezolanas recopilando datos y dando nombres a las nuevas tierras (no revela cuáles eran las viejas), dicha expedición llegó al golfo luego de pasar por las Antillas holandesas y la península de Paraguaná…”. ¿Y entonces? ¿Pertenecen sí o no todas esas costas al Golfo de Venezuela?
También se "equivoca" esta bendita enciclopedia al afirmar que dicho cuerpo de agua se ubica al norte de América del Sur. ¿Dónde comienza y termina la América del sur? ¿Obedece esa extensión continental a la que nos han impuesto los centros del poder metropolitano del pasado o del contemporáneo mundo globalizado? Hasta donde se tiene entendido, el ecuador es un círculo máximo que divide a la tierra exactamente por su mitad, entre los polos norte y sur, geográficos. De modo que los espacios colindantes de la América, del sur y del norte, así llamadas, debería comenzar en el paralelo cero grado (0o.). Esa es la realidad.


Para mayor desfachatez de los mentados enciclopedistas, ellos arguyen que “en proporción…una pequeña parte del mismo (Golfo de Venezuela) está ubicado frente a las costas de La Guajira colombiana”. Esto no es del todo cierto.
El Golfo de Venezuela abarca, geográficamente, los cabos de San Román (Península de Paraguaná) y Chichivacoa (Península de la Guajira); ambas penínsulas son oriundamente venezolanas.


Contendamos acerca de la venezolanísima península de La Guajira, ocupada por la actual Colombia.


Indigna esta temática por las rapaces ambiciones de la oligarquía colombiana que mediante una sostenida política de ciento setenta y ocho años, ha incrementado su territorio con los despojos llevados a cabo a la Patria venezolana. Como han abundado, y al parecer como que continúan pululando, los hijos protervos, cobardes y complacientes. Por dechado, los generales Juan Vicente Gómez y Eleazar López Contreras, ambos cachorros del señorío imperial, de su tiempo. Ahora con el inventito de lo “binacional”, sigue el desandar de la ocupación y explotación del territorio venezolano.


Además, los wikipenderos, dicen que en la Guajira colombiana, “una pequeña franja de la guajira es venezolana, hasta Castilletes” y que el golfo “está conectado al Lago de Maracaibo a través de un canal de navegación creado por el hombre”. Aquí hay dos invenciones. Expliquemos. La conexión de la unidad fisiográfica Golfo de Venezuela-Lago de Maracaibo es tan natural como la cuenca hidrográfica marítima que la conforma. Lo del “canal” es otro cuento que manipulan con fines subrepticios.


Para su moje de letras, señores enciclopédicos, en el Golfo de Venezuela los colombianos apelan, hábilmente, al tratado de 1941 por medio del cual Colombia se apropia de 108 mil kilómetros cuadrados de territorio venezolano en la Guajira, además de su orinoquia y amazonia. No obstante, ese írrito tratado de límites espera por un patriótico fallo del Tribunal Supremo de Justicia.



La Guajira es venezolana hasta el Cabo de la Vela. La ilegal entrega del sector occidental de los Montes de Oca venezolanos a Colombia se debe a Carlos Andrés Pérez, de innegable origen y afecto neogranadinos. Esta iniciativa resulta violatoria de los laudos Español y Suizo, y del Tratado de 1941.



¿Saben ustedes, ilustres cerebros wikipedianos, que en la “Carta de Jamaica” el Libertador-Presidente Simón Bolívar, planteó que “la Nueva Granada se unirá con Venezuela” y que su capital sería Maracaibo… y que los “confines” de ambos países se ubicarían en el “soberbio puerto de Bahía Honda” (Guajira Occidental)? De acuerdo a este criterio del Padre de la Patria, La Guajira pertenece a Venezuela y no a la actual Colombia.



Otro traspié o disparate geográfico es afirmar “que se usa al Archipiélago de Los Monjes como la división imaginaria entre el Mar Caribe y dicho cuerpo de agua”. ¿Qué es eso de “división imaginaria”? Nosotros somos los que nos imaginamos las intenciones de esta bellaquería.



Es una mentira señalar que “Prácticamente desde la separación de la Gran Colombia ha existido un diferendo limítrofe entre Venezuela y Colombia por la no delimitación de las aguas territoriales y submarinas que le corresponderían respectivamente a cada país sobre el Golfo”. Primero no existe “diferendo”, lo que preexisten son pretensiones por parte de la aristócrata y empalagosa oligarquía neogranadina. Tales ínfulas, se desplegaron en la década de los setenta, durante los tiempos del puntofijismo venezolano como pago que los adecos tenían que hacerle a los colombianos por su apoyo cuando estaban en un supuesto exilio haciéndole, y que, resistencia al gobierno del general Marcos Pérez Jiménez. ¿Resistencia? Visto así, la desfachatez no ha podido ser mayor.



También es falso que “los principales problemas de delimitación en el Golfo de Venezuela surgen a raíz del reconocimiento de la soberanía venezolana que, inconsulto, un canciller colombiano en 1952 otorgó sobre el archipiélago Los Monjes, durante el gobierno del presidente interino Roberto Urdaneta Arbeláez…”. ¿Inconsulto? Esta palabra fue colocada allí con fines malévolos. ¿Qué querrán significar con lo de “gobierno interino”?



Otra mentira es advertir que “Los Monjes, como islotes deshabitados a 20 millas marinas de la costa colombiana, no constituyen plataforma continental…”. Lo académico le da paso a la perfidia, pues dejan entrever que están más cerca de Colombia que de Venezuela y que no lo reconocen como isla, pues estarían deshabitados y no generaría plataforma continental. Aaaahhh… los sabios de wikipedia, no por casualidad, obvian las potencialidades socio-económicas de Los Monjes y la pervivencia humana. ¿Por qué no anotaron la cercanía de Los Monjes a la boca geográfica del Golfo de Venezuela? Para colmo de males hasta tienen el tupé de aseverar que la “tesis colombiana reconoce la soberanía venezolana sobre los Monjes como un enclave dentro del mar territorial colombiano”.



La aciaga e insostenible tesis de que los límites, en dicho sector (en la Guajira), “parte de la línea de prolongación de frontera terrestre…”, no se ajusta a la verdad, pero los wikipediano lo reiteran para manipular a la opinión pública. Esa tesis, que no es tesis, sino una hipótesis de unos pinnípedos e indolentes negociadores venezolanos, nace de un antipatriótico consenso propio del andamiaje globalizador de potencias extranjeras para despojar a nuestra Patria del estratégico Golfo de Venezuela. Además, allí en Castillete, hito divisorio provisional, no existe contacto entre los limites terrestres y la mar, por lo tanto no puede considerarse la proyección de la mortífera o pompeyística prolongación de las fronteras terrestres para proceder, en caso de ser necesario, con la delimitación marinas y submarinas. Olvidan los comisionados venezolanos que los intereses nacionales no se negocian porque se atenta contra la libertad, independencia y soberanía nacional.



Esta repudiable reseña enciclopedita (¿?) que enturbia las aguas patrias del Golfo de Venezuela parece ser que hubiera sido elaborada por literatos neogranadinos o sufragada por la oligarquía neocolombiana.


¡El golfo es de Venezuela!


Apuntes para la enciclopedia libre—

— Desde 1528 el Golfo de Venezuela es venezolano en todas sus costas, áreas marinas y submarinas. Desde el cabo Chichivacoa (Península de la Guajira) hasta el Cabo de San Román (Península de Paraguaná).


— La estrategia del Gobierno colombiano consiste en discutir la frontera marítima, en el Golfo de Venezuela, antes de terminar la frontera terrestre. Por el contrario, la estrategia venezolana debe ser: primero “delimitar y demarcar” la frontera terrestre entre el Hito No. 1 de Castilletes y la mar en el Golfo de Venezuela. Después negociar la frontera marítima acorde a la convivencia de hermandad bolivariana y al Derecho Internacional.



— La frontera terrestre tiene que ser demarcada conforme a los laudos vigentes: el español de 1891 y el suizo de 1922. En consecuencia, debe ir por el piedemonte occidental de los Montes de Oca; en la Guajira debe llevarse a los Mogotes de Los Frailes señalados por el laudo como inicio de la frontera. Esos mogotes están en la costa del Mar de los Caribes y no en la del Golfo de Venezuela, el cual es venezolano en todas sus costas y aguas.



— Antes de conversar sobre la frontera marítima en el Caribe, Colombia está obligada por los laudos a devolver a Venezuela la falda occidental de los Montes de Oca donde se hallan las minas de Cerrejón y toda la costa guajira que da al Golfo de Venezuela.
— El Golfo, íntegramente venezolano, es una Bahía Histórica, cuna de la nación, y nuestra Bahía Esencial. Es vital para Venezuela; primero, porque es nuestro; y segundo, por razones de seguridad y defensa integral de la Nación.