martes, 21 de abril de 2009

Silencio sobre el Golfo

Tomado de:
http://www.entornointeligente.com/resumen/resumen.php?items=851436

20 de Abril de 2009 Referencia: Tal Cual


A pesar de la polémica que ha generado la revelación de la existencia de un preacuerdo entre Venezuela y Colombia sobre el tema del Golfo, ni la Cancillería venezolana ni la Comisión Negociadora con Colombia se han pronunciado sobre el tema.


El pasado martes, en el marco de la visita del presidente Álvaro Uribe a Venezuela, el presidente Hugo Chávez apenas ofreció algunas escuetas declaraciones aseverando que no existe ningún acuerdo sobre el tema, aunque no negó la veracidad del memorando del negociador Francisco Nieves-Croes, en las que éste asegura que tal acuerdo se dio en agosto de 2007.


Chávez se limitó a decir que las informaciones sólo intentaban "echar basura" sobre la visita del presidente Uribe.




Sin embargo, las denuncia que hace el negociador Nieves-Croes sobre lo "lesivo" para el país del supuesto acuerdo al que habrían llegado los dos otros miembros de la comisión ­Pavel Rondón y Giovanna Di Michelle­, sigue generando reacciones en el país.


El ex ministro de Fronteras y miembro durante diez años de la Comisión Presidencial para la Delimitación de Áreas Marinas y Submarinas, Pompeyo Márquez, se pregunta dónde están ahora Rondón y los demás miembros de la Comisión Negociadora con Colombia, pues a su juicio deben dar una explicación al país sobre las denuncias que hace Nieves-Croes.


Desde el punto de vista de Márquez, la filtración del documento a la prensa pone al descubierto la inoperatividad de la Cancillería y la poca continuidad en las negociaciones del tema limítrofe. "La impresión que da es que la Comisión Negociadora no se reúne desde 2007. Por eso creo que estamos ante un manejo individualista, caudillista y personalista de la Cancillería". Márquez indica que ha sido el propio presidente Chávez quien ha manejado las relaciones con Colombia, anulando los mecanismos diplomáticos. Como ejemplo coloca la intervención de Chávez en el proceso de paz con la guerrilla, las negociaciones por el canje de secuestrados por las FARC y ahora el problema del Golfo. "Las relaciones entre Venezuela y Colombia son totalmente epilépticas, por un lado se insulta a Uribe y luego se le llama hermano", afirma.

Para Márquez ha sido positivo que la problemática se discuta a través de los medios de comunicación porque esto ha permitido que la opinión pública debata sobre un tema de interés nacional: "El papel de la Comisión es de acercamiento para entregar luego este trabajo al Presidente, quien debe llevarlo al debate y someterlo a la aprobación de la Asamblea Nacional. Si algo queda de manifiesto es el desprecio de Chávez por la opinión pública".


NEGOCIACIÓN GLOBAL


El ex negociador recuerda que en 1989 el abordaje venezolano de la controversia limítrofe dio un giro.

En ese año la nueva Comisión Negociadora decidió abordar cinco áreas de controversia global con su contraparte como modo de lograr una solución integral de los temas fronterizos. Entre estos se encontraban: la limitación de áreas marinas y submarinas, el problema de la navegación de ríos internacionales, el régimen de las cuencas hidrográficas compartidas, la correcta demarcación de la frontera terrestre y el problema de los indocumentados.

Diez años después, la Comisión entregó un informe sobre su actuación entre 1989 y 1998, que mostraba algunos avances como la demarcación con hitos de 33% del área fronteriza. Márquez coincide con Nieves Croes en que el supuesto preacuerdo abandona la tesis histórica de Venezuela de la prolongación de la frontera terrestre colombiana.

El dirigente político recuerda que parte de las justificaciones que dio Chávez cuando comandó el golpe de Estado del 4 de febrero 1992 fue precisamente la lesión a los intereses nacionales en las negociaciones limítrofes con Colombia: "El Golfo es vital para Venezuela y no para Colombia, es de recordar que destacados colombianos se han referido a esto".

MALA IMPRESIÓN


Para el jefe de la cátedra de Derecho Internacional de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Adolfo Salgueiro, el incidente no ha tenido mayores consecuencias en las relaciones entre los dos gobiernos de ambos países. "Sólo se han limitado a minimizar las consecuencias. Aunque en el caso de Venezuela el tema es crítico para muchas personas y ha producido una mala impresión contra el gobierno", asevera.

El internacionalista indica que la reactivación de las reuniones de la Comisión Mixta Demarcadora de Fronteras y la Comisión Técnica Binacional para el Estudio Integral de las Cuencas Hidrográficas responde a un intento de retornar al principio de la negociación global.

Sin embargo, no cree que el Presidente tenga interés en resolver estas controversias. "Ningún presidente quiere hacer este tipo de transacciones, ni que este tipo de soluciones ocurran durante su periodo de gobierno", agrega.

Salgueiro no descarta que el tema produzca nuevas controversias en el futuro inmediato: "Me llama la atención que el gobierno está llevando algunas acciones cuando se conoce que estos temas generan cierta roncha. Me da la impresión de que piensa que no va a generar una reacción pública. Hasta ahora la reacción ha venido de algunos sectores como el académico. Veremos si aquí existe el adormecimiento que hay con otros temas".