miércoles, 15 de abril de 2009

El agua que no salió del Golfo

Tomado de:

http://www.analitica.com/va/editorial/7822339.asp



Miércoles, 15 de abril de 2009


En la rueda de prensa que dieron los presidentes de Colombia y de Venezuela del 14 de abril en Caracas, se impuso un ánimo de cordialidad necesaria aunque no sabemos cuánto durará. El estilo, el proyecto y el respeto a la disidencia política es muy diferente en el caso de los dos presidentes. Mientras Uribe cuida las formas jurídicas – no le queda otra alternativa en Colombia-, Chávez con su estilo característico, anuncia medidas en contra de unos medios de comunicación social que él califica de subversivos.


¿Qué será lo que le molesta al Presidente? Que una buena parte de la prensa radio y televisión han expresado – lo que es por demás una opinión generalizada- el repudio al muy politizado juicio en contra de los comisarios y policías por los hechos del 11 de abril de 2002. O ¿Será que la reacción en contra de la hipótesis de delimitación de las áreas marinas y submarinas en el Golfo de Venezuela contrarió su globo de ensayo?. En todo caso el tema no surgió en esta ocasión, sin embargo, el Presidente de Venezuela reiteró que eso debía resolverse con el añadido de que él nunca ha sido partidario de las posiciones extremas. ¿A cuáles se refiere? ¿A la costa seca? O ¿A la prolongación de la dirección general de la frontera terrestre – línea Castillete-Punta Macoya? O ¿A la llamada hipótesis de Caraballeda?. No lo sabemos ni tenemos forma de saberlo porque en materia de delimitaciones sólo tiene la palabra el Presidente. A diferencia de Colombia que tiene el mismo negociador desde hace 20 años – Pedro Gómez Borrero- , existe y opina la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores y los partidos políticos de gobierno y de oposición son informados como se hacía en los gobiernos civiles en Venezuela. En el actual régimen el MINPOPOREX, antigua Cancillería, no asume su responsabilidad de defender los derechos e intereses de la República.


Se ha disuelto – de hecho – la CARE y no se consulta a nadie porque quién no esté de acuerdo con las líneas del presidente, es simplemente un subversivo. Afortunadamente las voces se han dejado sentir y no con improperios sino con argumentos jurídicos, históricos y políticos. No hay que permitir que en el Golfo de Venezuela suceda lo que desgraciadamente ya ocurrió con el territorio en reclamación, y con lo que puede suceder – si el gobierno no se pone las pilas- con Isla de Aves.