sábado, 11 de abril de 2009

Semana Santa y deseo de reconciliación(Golfo de Venezuela)

Tomado de:
http://www.eluniversal.com/2009/04/11/opi_art_semana-santa-y-deseo_1341691.shtml


Adolfo P. Salgueiro

Por favor, déjenlos gobernar y no estén inventando maldades para entorpecer sus gestiones.


Estos días en los que el recogimiento y la reflexión recuerdan la pasión, muerte y resurrección de Jesús debieran ser buenos para emerger de la Semana Santa con genuinos propósitos de reconciliación? Crasa chochera la nuestra la de andar soñando que en las esferas "revolucionarias" puedan anidar tales sentimientos propios de la "burguesía antipatriótica" y no de los bolivarianos de nuevo cuño.


Pero por si acaso hubiera asomado alguna buena intención, nos atrevemos pedir al equipo del gobierno central -empezando por su jefe- que respeten a los funcionarios estadales y municipales electos, aunque no sean de su tolda. Por favor déjenlos gobernar y no estén inventando maldades para entorpecer sus gestiones, quitarles competencias y recursos, atizar confrontaciones inútiles etc. ustedes que tanto aceptan las cifras electorales cuando ganan, acéptenlas también cuando pierden.



Señor Presidente, por favor modere su lenguaje. A ver si puede cambiar los verbos "aniquilar", "pulverizar", "convertir en polvo cósmico" y otros con los que usted se relaciona con quienes no pensamos como usted por los de "convencer", "concertar", "dialogar" y sinónimos que promuevan un clima más apto para la convivencia ciudadana. Dése cuenta que el 15F usted sólo ganó el derecho a postularse "in eternum" pero todo el resto de su proyecto de reforma constitucional quedó sepultado el 2D de 2007. Así pues déjese de vainas que la gente no quiere.


Se comenta que usted anda negociando en secreto algo con Colombia. Hágalo si quiere pero recuerde que debe rendirnos cuenta transparente a nosotros antes de firmar nada. De paso avísenos si la reclamación del Esequibo sigue muerta mientras usted consigue terminar de comprar la conciencia del Caribe-chulo para apoyar sus delirios.




Mediocre presidente Ha muerto Raul Alfonsín a quien bien se conoce como "el padre de la democracia argentina moderna". Lo conocimos mucho. Cuando él andaba buscando la candidatura presidencial de su partido Unión Cívica Radical en 1981, vino a Venezuela en gira coordinada por la Secretaría Internacional de Acción Democrática jefaturada entonces por Enrique Tejera París. La austeridad era la tónica y Alfonsín tuvo que llegar y alojarse inicialmente en nuestro apartamento en el Litoral. Desde allí llevó a cabo una provechosa gira que le dio proyección internacional y le arrimó algunos recursos crematísticos tan necesarios para esas cosas. Lo visitamos varias veces después, la última, con una delegación de la Coordinadora Democrática, en su casa de Buenos Aires en el 2004.



Cuando Don Raúl llegó a la presidencia de Argentina cometió muchos de los errores de sus antecesores. Gobernó solo con su partido, creyó que con el discurso político brillante se podían sustituir las realizaciones concretas, llevó a su país al foso en lo económico y desató la hiperinflación. Por fin tuvo que tirar la toalla cinco meses antes de concluir su mandato porque la papa caliente ya no aguantaba entre sus manos. Menem se encargó del resto. Un hombre con convicción moral democrática y conducta personal limpia. Un mediocre presidente.



apsalgueiro@cantv.net