jueves, 20 de marzo de 2008

SOBERANÍA DE VENEZUELA EN EL GOLFO Y EN LOS MONTES DE OCA. III Parte



III. PARTE

3.- EL LAUDO ESPAÑOL Y LA FRONTERA DE MONTES DE OCA
Fijado el comienzo de la frontera en la costa guajira sobre el Mar Caribe, el laudo determinó con toda precisión la línea divisoria para el sector de los Montes de Oca especificando que debe ir por el lado de arriba de los referidos montes; y agrega: "debiendo servir de precisos linderos los términos de los referidos Montes por el lado del Valle de Upar".
Aclaramos que el gerundio costeando, si bien omitido por el árbitro al transcribir el texto del acta de Sinamaica, debe considerarse como substancial a la sentencia, pues, habiendo declarado en la partes deliberativa, o de los "Considerados", que actúa en esa sección como árbitro juris, o juez de derecho, debe ajustarse estrictamente al mencionado título de la delimitación de Sinamaica.
Ahora bien: costear es un término de la navegación aplicado a las expediciones terrestres. Así el cronista del siglo XVIII, José de Oviedo y Baños, neogranadino residenciado en Caracas, reproduce la orden del gobernador Juan Pérez de Tolosa a Juan de Villegas para que "atravesando el valle de Barquisimeto fuese costeando la serranía hacia el oriente hasta salir a la provincia y laguna de Tacarigua" (hoy lago de Valencia).7
En cambio, cuando se referían a una expedición por la falda de la montaña empleaban el verbo faldear: “tomaron la derrota faldeando la cordillera hasta llegar al río de Casanare”.8
Y cuando la marcha se realizaba por las cumbres, empleaban este término, o decían, como el cronista neogranadino Fray Pedro Simón, “caminando por lo alto de la serranía”.9
En consecuencia, el término del Acta de Sinamaica “costeando por el lado de arriba los Montes de Oca” no admite otra interpretación sino que la divisoria no iba por la cumbre, ni por lo alto, sino por el lado de arriba, que significa, según definición del diccionario de la Real Academia de la Lengua: “adelante, más allá y hacia la parte opuesta”. Como el acta de 1792, fundamento del laudo, fue redactada y firmada en la Villa de San Bartolomé de Sinamaica, es evidente que la descripción correspondiente a que iba costeando por el lado de arriba los Montes de Oca se refiere al lado occidental, pues Sinamaica se halla en el lado oriental de los Montes de Oca.
La voz “arriba” era muy frecuentemente utilizada en las actas municipales y en los procesos judiciales en relación con la propiedad y delimitación de terrenos.
Así, v.g., las Actas del Cabildo de Caracas del siglo XVI recogen la siguiente petición de terreno:
“…pido en la quebrada de Anauco junto al árbol que está por encima del camino entre dos encuentros de barrancos que se hacen en la dicha quebrada por la parte de arriba del dicho árbol y del herido y asiento para el dicho molino…”10
Y en los procesos judiciales sobre los terrenos del puerto de La Guaira hallamos que el Cabildo de Caracas alegó en su favor lo dispuesto en 1594 por el gobernado Diego Osorio en el sentido de que pertenecía a Caracas “…asimismo las tierras que hay desde esta ciudad hasta las tierras de la mar por la parte de arriba…”.11
En ambos casos la parte de arriba tiene el mismo significado dado por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, y no se puede interpretar como si se refiriera a la copa del árbol de la quebrada de Anauco, ni a la cumbre del Ávila que se interpone entre Caracas y La Guaira, como Montes de Oca entre Sinamaica y el Valle de Upar.
Aun en el lenguaje moderno, principalmente en los cronistas y comentaristas deportivos, es frecuente este mismo significado de arriba. Así, en fútbol, cuando un jugador va arriba, no se ha de entender que se encarama a las tribunas o al poste de luz, sino que se adelanta al campo contrario al de su equipo para atacar la portería adversaria. Así, entre miles de ejemplos: "MATHEUS SIEMPRE ARRIBA" titulaba el cable de la AP en relación al juego que se proponía realizar Lothar Matheus en el próximo partido de Alemania contra Yugoslavia (El Universal. Caracas: 03-06-90). De la misma manera bajar no quiere decir en fútbol descender al subterráneo, al subsuelo, sino pasar al campo propio a defender su arco.12
Pero el Real Árbitro no se contenta con expresar que la frontera debe ir costeando, o bordeando el lado occidental de los Montes de Oca, sino que, para evitar toda otra interpretación, clarifica aún más el trayecto de la línea señalando: "…debiendo servir de precisos linderos los términos de los referidos montes por el lado del Valle de Upar…".
Nótese que emplea la palabra "precisos" para significar que los linderos están perfectamente determinados, y que éstos están formados por los términos de los Montes de Oca por el lado del valle de Upar. Como quiera que el Valle de Upar, formado por el río Cesar, se halla al oeste de los Montes de Oca, no cabe la menor duda de que los precisos linderos están donde termina el monte y comienza el valle, es decir, en el que comúnmente llamamos piedemonte occidental.
En definitiva, el laudo español reconoció a Venezuela la totalidad de los Montes de Oca en sus dos vertientes, la oriental y la occidental, hasta los términos por el lado del Valle de Upar. 


NOTAS

7.
JOSE DE OVIEDO Y BAÑOS, Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela (escrita a comienzos del siglo XVIII). Edición de Cali, Colombia: 1982; T.I. p. 194.

8 .Id. Íd., p.204.

9. FRAY PEDRO SIMON, Noticias Historiales de Venezuela (escrita a comienzos del siglo XVII). Edición de Caracas: 1963. T.I, p.293.

10.
Actas del Cabildo de Caracas, Vol. I, p. 375.

11. En ERMILA TROCONIS DE VERACOECHEA, La tenencia de la tierra en el Litoral Central. Caracas: Universidad Simón Bolívar, 1979; p. 199.

12. Véanse otras muchas citas sobre el significado de arriba en nuestro ensayo "Soberanía de Venezuela sobre la totalidad de los Montes de Oca", en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas: octubre-diciembre, 1991. También en Tesis Nacional. Soberanía de Venezuela en el Golfo y en Montes de Oca. Caracas: Instituto de Estudios